Traidores y traidorcitos: El caso ecuatoriano

Son moderados todos los que tienen miedo o todos los que piensan traicionar de alguna forma”.  Ernesto Che Guevara

Rafael Correa vio en un discapacitado[1] y con nombre similar al ilustre Lenin, que además había sido su fiel halagador y propulsor de sus ideas (no había viaje local o internacional donde no dictara conferencias sobre las ventajas del nuevo modelo ecuatoriano y su posible réplica) a la persona que lo sucedería y pudiera completar lo que Correa señalaba como la “revolución ciudadana”. Moreno había sido en su juventud miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y fue a propuesta de sus antiguos camaradas que accedió a ser parte de la candidatura de Rafael Correa, en la Alianza País, donde se desempeñó como Vicepresidente en dos oportunidades. Craso error.

Este “Lenin”, de humilde origen, nacido en la amazonia, y con madre peruana, ya había visto las bondades del sistema contra el cual luchaba y en vez de seguir de sus padres, docentes itinerantes, prefirió hacerse de un patrimonio con el esfuerzo de otros.

Apenas tomó el poder, se olvidó de su propio discurso y accionar, y de los intereses que lo llevaron a la presidencia. Hizo alianza con los antiguos poderes que querían recuperar su posición en el Ecuador. A mediados del 2018 se retiraba de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). En cambio, solicitó ingresar a la Alianza del Pacífico.

Se rodeó de ministros y funcionarios provenientes de los principales grupos económicos[i] que están haciendo todo lo necesario para cambiar las normas del modelo que promovió Rafael Correa, y otorgó exoneraciones de impuestos y remisiones tributarias por un lado y por el otro, incentivó la reducción del sector público (despidos) y la eliminación de subsidios.  

Las empresas beneficiadas, que adeudan al Estado ecuatoriano más de 4400 millones de dólares, donde más de la mitad corresponde a los 25 grupos económicos más poderosos del país, representan menos del 1% de los contribuyentes; incluyendo medio millar de empresas fantasmas con ventas superiores a los 2 200 millones de dólares.

Su ministro de economía, proveniente del principal grupo económico ecuatoriano, firmó en marzo préstamos por 10 200 millones de dólares con varias instituciones financieras internacionales. Incluyendo 4 209 millones de dólares con el FMI en tres años, de los cuales 900 millones ya han sido entregados. Es decir, exonera a las empresas 4 400 millones y se presta del FMI 4 209. A cambio de estos préstamos, el FMI fijó un listado de reformas, que incluía la reducción del gasto público y una reforma laboral.

El 2 de octubre Moreno anunció varias medidas económicas al más puro estilo neoliberal, entre las cuales están:

  • La liberación del precio de la gasolina y el diésel. El diésel incrementó su precio en 150%.
  • La fijación del impuesto al valor agregado (IVA) del 12 %
  • La reducción del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD)
  • Nuevos tipos de convenios labores, donde se restringe beneficios para los trabajadores.
  • La eliminación de aranceles para diversos bienes de capital y de consumo.

Todo esto señalando que tenía la culpa de todo: la “crisis heredada de Correa“, “la apreciación mundial del dólar” y los “efectos devastadores del terremoto de 2016” (por poco le faltó también echar la culpa a los Incas).

Obviamente el Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó ese mismo día que las medidas anunciadas por el gobierno de Ecuador, buscan “fomentar un crecimiento sólido e inclusivo”.

Las protestas

Ante tales medidas que favorecen al gran capital y castigan a los proletarios; los sindicatos y organizaciones de pueblos originarios, gremios universitarios y agrupaciones sociales, incluyendo transportistas, salieron a protestar. 

Rueda de Prensa donde se señala que se continuarán las protestas a pesar del estado de excepción

En diversas ciudades ha habido paralización general, bloqueo de vías, lo que obligó al Gobierno a suspender las clases  y a disponer el estado de excepción[ii] a nivel nacional por 60 días.

A pesar de lo que Lenin vocifere, el Colectivo Unitario Nacional de Trabajadores, Indígenas, Organizaciones Sociales y Populares ya habían asegurado que continuarán con las movilizaciones. Incluso la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) ha emitido un comunicado donde declara el estado de excepción en sus territorios ante la “brutalidad y falta de conciencia de la fuerza pública“. Y donde señalan que militar o policía que entre a sus territorios será retenido y sometido a la justicia indígena.

Comunicado CONAIE Octubre 2019

Los traidorcitos

Grupos de supuesta izquierda, como el Partido Comunista Ecuatoriano (PCE) que nace en 2012 (cuando una fracción de la Juventud Comunista se retira del tradicional Partido Comunista del Ecuador) en función a ciertas dádivas o por sus rencillas con otros grupos, se abstienen de pronunciarse ante la clara subordinación de Moreno a los intereses norteamericanos, y no realizan acción relevante alguna frente a las medidas económicas que afectan el ingreso real de la mayoría de ecuatorianos. Incluso el Secretario General del PCE se desempeña como funcionario del Estado:  Subsecretario de Reducción de Riesgos de la SGR.

Vocero del PCE con Moreno

Patricio Zambrano, presidente del Partido Socialista Ecuatoriano (equivalente al de Chile, o #NuevoPerú en el Perú, o al Partido de Trabajadores de México o Brasil) también aupó la gestión de Moreno. Movimientos con dirigentes que a su vez son funcionarios de ONGs o empleados de estas, financiados por USAID o la NED o similares, también se abstienen a opinar y movilizarse. 

Inclusive aquellos que trabajaban con pueblos originarios, tratan de bloquear las movilizaciones de los “indígenas”. Ver https://surhoy.org/2015/09/19/la-indiada-en-el-ecuador/

Conclusión

Lenin Moreno NO llegó a la Presidencia del Ecuador con un discurso similar al de Macri o Piñera, tampoco pertenece a la clase social de los anteriores, es más bien como un Humala o un Noriega, sin experiencia de combate ni disciplina. Estafó a sus votantes, estafó a su movimiento político, estafó a sus raíces.

Tampoco era que el de Correa sea un proyecto de izquierda clasista, era un modelo que se ha visto en crisis dada la imposibilidad de cambiar las estructuras de ese modo en el Ecuador.

Sin embargo, Lenin Moreno, como todo desclasado que será utilizado hasta que deje de ser funcional a los intereses que hoy defiende. Las clases altas ecuatorianas buscarán un elemento propio que lo represente, dado que, si éste traicionó a su gente, no existe garantía alguna que asegure su “lealtad“. Por lo pronto, este señor traslado la gestión de su gobierno a Guayaquil. Sede de los principales grupos que lo apoyan.

La izquierda, sino logra los consensos necesarios, sino decanta o filtra a esos grupos ligados a ONGs con financiamiento norteamericano, tampoco tendrá mucho margen de acción.  Y la gran movilización e indignación que hoy se manifiesta, solo habrá servido para que los mismos de siempre acomoden sus fichas y sigan controlando la situación, sin ninguna mejora real para las grandes mayorías.

Caricatura modificada de Plazalzamora

[1] En un asalto recibió una bala que le inmovilizó los miembros inferiores.


[i] Ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, yerno de Isabel Noboa, presidenta ejecutiva del Consorcio Nobis; Carlos Andretta, director general del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, exdirector de asuntos corporativos de Cervecería Nacional; Raúl Ledesma, Ministro de Trabajo, de la Cámara de Turismo de Guayas; Eva García, Ministra de Industria y Producción, de la Cámara de Comercio de Guayaquil y la Organización Mundial de Comercio (OMC); y Carlos Pérez, Ministro de Hidrocarburos, antes de Halliburton. Y Richard Martínez, Ministro de Economía y Finanzas, miembro del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE).

[ii] El estado de excepción se aplica a escala nacional en previsión de una situación de caos, y en él participan todos los organismos de gobierno incluidos la Policía y el Ejército, en este último caso, con “funciones complementarias” en el mantenimiento del orden público. El Estado de excepción suspende asimismo el derecho de asociación y reunión, y de aglomeraciones durante las 24 horas del día. Y permite a las fuerzas del orden requisar cuando lo consideren necesario. También suspende la libertad de tránsito en situaciones de peligro.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s