El fin del Partido de los Trabajadores (PT) del Brasil

“No se vive celebrando victorias, sino superando derrotas” Ernesto Che Guevara

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Los Retirantes de Cándido Portinari

Los inicios

En 1964 lograba sus objetivos la operación Hermano Sam (Brother Sam) de los Estados Unidos en el Brasil, que no era nada menos que el apoyo al golpe de estado contra el gobierno del presidente Joao Goulart[i]. Estos operadores de los intereses de los norteamericanos, convirtieron su gestión en una dictadura plena con la Ley Institucional Número Cinco de 1968; y la represión de cualquier opositor se hacía a sangre y fuego. Incluso Dilma Rousseff fue torturada en São Paulo cuando tenía un poco más de 20 años: “Me estoy acordando muy bien del suelo del baño, del azulejo blanco, de la costra de sangre que se iba formando. Las marcas de la tortura forman parte de mí, yo soy eso”. Grupos guerrilleros de distinta bandera y movimientos sociales hacían presión cada vez más fuerte, los partidos comunistas estaban proscriptos, y un grupo de líderes sindicales, agrarios, intelectuales y católicos de la teología de la liberación, decidieron conformar un partido que no generara suspicacias  y reconociera de facto el sistema económico que se estaba implantando a pasos rápidos en el Brasil.

En ese contexto, hace más de 36 años, Lula da Silva, dirigente sindical industrial, Sergio Buarque, autor del libro Raízes do Brasil (y padre de Chico Buarque), José Genoino (ex miembro del Partido Comunista del Brasil) y José Dirceu (ex líder de la Unión Estatal de Estudiantes o UEE) con otros ingresaron al colegio Sion, en São Paulo, a las 11.30 del domingo 10 de febrero de 1980, para fundar el Partido de los Trabajadores.

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Lula y Chico Buarque en el senado brasileño 2016

El partido centro sus acciones en la reivindicación de derechos de los trabajadores industriales y luego de los rurales, promocionando el Movimiento Sin Tierra (MST); siendo su crecimiento exponencial ante la pésima gestión del gobierno militar. La fuerte movilización popular promovida en la alianza de facto de comunistas, petistas y socialdemócratas, hace que se logre la constitución de 1988, la cual instituía entre otros avances:

  • El SUS o sistema único salud, que garantiza acceso integral, universal e igualitario a la población brasileña, desde la simple atención ambulatoria hasta el trasplante de órganos.
  • El Voto facultativo para los ciudadanos de entre 16 y 17 años (muchos adolescentes viven solos o son cabezas de familia, trabajaban y trabajan sin derecho alguno y no podían acceder a mínimos derechos).
  • Autonomía de los gobiernos locales.
  • Promover y asegurar la demarcación de tierras indígenas.
  • Promover diversas normas que protejan el medio ambiente.
  • Garantiza la jubilación para los trabajadores rurales sin tener necesariamente que haber contribuido a la Seguridad Social.
  • Anula la censura en la radio y de televisión, películas, obras de teatro, LIBROS, periódicos y revistas.

El PT comienza a participar activamente en las elecciones, en alianzas con partidos de izquierda como el PC do B y otros que son clubs de amigos sin ideología alguna; en 1990 pierde ante Fernando Collor de Mello, del Partido de Reconstrucción Nacional (PRN). Sin embargo los resultados del PRN son desastrosos: la expansión de la corrupción y la fuerte inflación (1.585%) hace que Collor de Melo dimita primero y su sucesor Itamar Franco, logre que la inflación llegue al 6.000% en 1993, Franco llama a un social demócrata pro norteamericano: Fernando Henrique Cardoso que a través del Plan Real (y dentro del contexto del plan norteamericano Brady) logró controlar el caótico escenario monetario, y de paso abrir las puertas de la economía brasileña a los grandes capitales internacionales. Ante las mayores protestas de la izquierda, Franco y los conservadores apoyan la postulación de Cardoso, y éste a través del Partido Social Democracia Brasileño (PSDB) vence a Lula.

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Caricatura de Cardoso sobre su dependencia de los Estados Unidos

El Plan Real significaba también amplios problemas de déficit comercial y fiscal, cubiertos por recursos externos atraídos por las altas tasas de interés ofrecidas por el Banco Central; ello provocó recortes en el gasto público y aumento de impuestos. Luego de una caída libre de inversiones y crecimiento cero, el “prestigioso” Cardoso tuvo que acordar con el FMI unas medidas de ajuste estructural, extrema devaluación y pérdida de capacidad de compra de todos los asalariados.

La gestión del PT y la corrupción

En el año 2003, Luis Ignácio “Lula” da Silva, líder del PT con el apoyo del 61% de los votos gana la presidencia.

Una vez en el poder, el PT se adaptó rápidamente al funcionamiento de la economía capitalista, y a ejecutar una política económica ortodoxa neoliberal.  Cosa que ya habían hecho sus prefectos en estados antes de tener la presidencia de la república. Esto incluía por supuesto, privatizaciones y recortes del gasto público como cualquier partido de derecha lo haría. La gestión de Lula ya en su primer mandato era conciliadora con los poderes fácticos y estaba cercana al dictado de los Estados Unidos y a las directrices del FMI. Su lucha contra la pobreza se basaba en políticas asistencialistas, que además de proveían de clientes que engrosaban su partido. En el año, 2004 un grupo disidente del PT que no estaba de acuerdo con la gestión de Lula formaron un nuevo partido de izquierda claramente antimperialista: Partido Socialismo y Libertad (PSOL, Partido Socialismo e Liberdade).

El PT se convirtió en una institución burocrática, dependiente de fondos oficiales y donaciones de empresas. Su dirigencia cambió militantes por clientes, y se convirtió en una gigantesca máquina electoral, que solo servía para ello. Para los que conocemos algo de cancillerías y departamentos de investigación, el PT tenía hasta hace poco un departamento de Relaciones Exteriores más desarrollado que muchos ministerios de relaciones exteriores de Latinoamérica.

Ya en año 2005, el PT se vio envuelto en escándalos de corrupción, como el de “las mensualidades” o sobornos que pagaba el PT para que diputados de otros partidos votaran a favor de sus iniciativas. Delúbio Soares, tesorero del PT pagaba una mensualidad de 30 mil reales, Roberto Jefferson diputado federal (2003-2007, por el PTB-RJ), uno de los “beneficiados”, se refirió a esa mensualidad como “mensalão“.

En la campaña por un segundo mandato, en el año 2006, Lula se declaró DISTANTE DE LA IZQUIERDA, admitiendo que en su segundo mandato seguiría con políticas neoliberales.  Ese año Lula gana su reelección con el apoyo del 60.8% de los votos en segunda vuelta. Ese mismo año, el asesor del hermano del ex presidente del PT, José Genoino, José Adalberto Vieira, fue detenido en el aeropuerto de Congonhas, en Sao Paulo, con 100,000 dólares en sus calzoncillos, y otros 209,000 reales en un maletín, en viaje oficial a Fortaleza, lugar de nacimiento electoral del PT.

Paralelamente, el poder judicial señaló que el fundador del PT José Dirceu, ex jefe de gabinete, orquestó una amplia conspiración, caso de las mensualidades. Dirceu, presidió el partido desde 1995 hasta 2002, fue ministro de la Casa Civil, el equivalente a jefe de gabinete. El 18 de mayo de este año, Dirceu fue condenado a más de 23 años por lavado de dinero, soborno y organización criminal en el caso de ENGEVIX-PETROBRAS.[ii]

Dilma Rousseff gana   el 31 de octubre de 2010 la elecciones en la segunda vuelta, sin embargo, en las investigaciones del caso Lava Jato, se descubre ahora que Antônio Palocci (ministro de Economía de Lula entre 2003 y 2006, el “hombre de las finanzas” del PT, coordinador de campaña presidencial de Dilma Rousseff en 2010, y jefe del gabinete de la misma durante un año) actuó en favor de los intereses del Grupo Odebrecht entre 2006 y fines de 2013.

Se insinúa inclusive que Odebrecht pagaba el salario de asesores (en mercadeo político) designados por el PT para apoyar candidaturas amigas en Perú como en otros latinoamericanos. En junio del 2016 se descubre que la constructora Odebrecht habría comprado el banco Meinl Bank Antigua para usarlo como herramienta para distribuir los sobornos relacionados a PETROBRAS y otros gobiernos sudamericanos.

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En este ínterin, Lula, quien no necesita mayores ingresos dado que el estado brasileño, le paga un salario relevante más gastos, además de otros ingresos oficiales; se ve envuelto en el escándalo de los departamentos de lujo, construidos por BANCOOP, una cooperativa del sindicato de bancarios que en la época estaba presidida por el extesorero del Partido de los Trabajadores (PT) João Vaccari Neto, detenido en la Operación Lava Jato desde abril de 2015. La gigantesca constructora OAS adquiere dichos edificios, y realiza reformas por valor de 1,1 millones de reales, y regala uno de esos departamentos a Lula y su familia, se presume que en agradecimiento por las maniobras que Lula habría realizado en favor de dicha constructora.

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Lula con el ex presidente de OAS  Léo Pinheiro, dentro del departamento “regalado”

La familia de Lula es todo un “ejemplo” de éxito capitalista. Fabio Luis Lula Da Silva, hijo mayor, era hace poco un sencillo empleado del Zoológico de Sao Paulo con un sueldo equivalente a 600 dólares, pero luego compra la hacienda Fortaleza, pagando por ella 24 millones de dólares; dicha hacienda era propiedad de José Carlos Prat Cunha, criador ganado; y curiosamente, poco después la hacienda fue la primera en recibir un certificado privilegiado de exportación de carne para Europa.

Su otro hijo, Luis Claudio, también es un empresario de “éxito” tiene empresas que van desde Promociones Touchdown (responsable de la organización de una liga de fútbol), LFT Sports Marketing,  y Silva y Carraro (responsable de la venta de seguros de salud para construcción); hace un año, la Policía Fiscal (PF) inicio una operación que investiga el  consorcio de empresas de este hijo de Lula, por manipulación ilegal de incentivos fiscales en el Consejo administrativo de Recursos Fiscales (CARF).

Su sobrino, Taiguara Rodrigues dos Santos, también es otro “empresario de éxito”, en este caso ya internacional con operaciones en Angola. De vivir sobriamente, Taiguara paso a ser socio de Exergía Brasil, a través de una inversión de 2.5 millones de reales, y consiguió su primer gran contrato en 2011, con el apoyo de Odebrecht, curiosamente Odebrecht es responsable de más del 70% de la financiación del banco de fomento BNDES en el exterior. La planta en Angola es una las más de 3.000 obras en el extranjero financiados por el BNDES, con fondos otorgados precisamente en 2011.

Por último, Odebrecht valora mucho a Lula, tanto así que paga 13 mil reales por minuto conversado. Lula habría reconocido un ingreso superior a 27 millones de reales entre 2011 y 2014, donde el 10% corresponde a pagos de Odebrecht para dar 10 conferencias.

Maquinaria inútil

Como se señaló antes, el PT se convirtió en una exclusiva maquinaria de ganar elecciones. En alianzas con partidos liberales y de izquierda; logro victoria tras victoria. En el exterior promovía entre los ilusos, una imagen de progresismo, que se manifestaba principalmente en el Foro de Sao Paulo. Foro donde el PT decidía qué se hacía.

En las últimas elecciones municipales de Brasil, realizadas en octubre del presente año, el PT ha bajado de los primeros puestos al décimo u duodécimo según se vea la votación para prefecto o por número de concejales.

De las 26 principales ciudades, el PT tenía 14, hoy solo le queda una – Rio Branco, Acre. Y perdió el Sao Paulo, con todo aquello que significa. En la emblemática Rio de Janeiro, ha sido enviado al séptimo lugar, y la alianza del Partido Comunista Brasileño (PCB) con el PSOL en cambio pasa a segunda vuelta. En la industrial Curitiba el PT se relega al sexto puesto en cambio la alianza de su antiguo aliado, el PC do B pasa a segunda vuelta. En Belo Horizonte, capital del extenso estado de Minas Gerais, cae al cuarto puesto, y la alianza PCB PSOL logra un significativo sexto puesto.

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Fuente: Tribunal Superior Electoral de Brasil  – Elaboración SUR

El PT no ha podido ni ganar en Sao Bernardo do Campo (en el estado de Sao Paulo), la cuna del partido y residencia de Lula. Los votantes que optaron por el nulo y el blanco siempre superaron a los que optaron por el PT. Y si se considera a los que no fueron a votar, la brecha se amplía exponencialmente.

Estas elecciones han estrenado la ley que prohíbe a las empresas que financien campañas, obviamente, las donaciones a los partidos han caído. Ley lanzada en reacción a los escándalos de corrupción protagonizados por funcionarios públicos que recibían millones de compañías privadas con contratos con el Estado.

La maquinaria diseñada para solo ganar no ganó.

Conclusiones

  • El PT jamás fue un partido revolucionario, no intentó cambiar las estructuras del Brasil, una de las repúblicas con mayor diferenciación social de América.
  • El PT en sus primeras épocas logró cohesionar los movimientos progresistas ante la dictadura u los partidos de ultraderecha, mas ello no significó liderar una nueva propuesta o por lo menos intentar un camino alternativo al consenso de Washington.
  • Diversos dirigentes del PT, han y son actores de diversos actos de corrupción evidente; olvidando los sacrificios (académicos, familiares y laborales) de miles de militantes del PT, que creyeron en la imagen o retorica que identificaba a ese partido.
  • El PT es responsable de convertir a militantes en clientes, en un país donde la burocracia de más de 5000 municipios y 27 estados brinda ingentes puestos de trabajo, directos e indirectos.
  • El PT es responsable de permitir el retroceso de los movimientos progresistas en toda América Latina, dado que la derecha no dudara ni una sola vez en mostrar la corrupción y los resultados de la gestión del PT, como si todos los de izquierda fuesen como los del PT.
  • Los miles de millones captados de diversa forma, en vez de ser utilizados para construir y mantener un aparato transformador de la sociedad y un ejemplo de difundir; terminó en casas, cuentas y haciendas, como la de cualquier narcotraficante arribista con relativo éxito.
  • El Foro de Sao Paulo, requiere una inmediata reestructuración, de objetivos y membresía. Claramente antimperialista, transparentemente transformador. A la fecha solo es una feria de intenciones que no satisfacen a nadie, salvo a alguno de sus oficiosos administradores.
  • El PT tiene diversos émulos en Latinoamérica, pero sin mayor éxito. El PT ya no es ni será lo que proyectaba, es decir es el fin del PT.
  • El PT es ahora y lo será en adelante, un grupo más de los 35 que existen en Brasil, donde funcionarios se disputan el aparato estatal, vendiendo ofertas por sus “buenos oficios” a los que requieran de sus servicios o vean beneficios en sus proyectos.
  • Nadie imagina a Fidel con cuentas en Suiza, o a Mandela con residencias en algún club de caza, o al Che poniendo un departamento a nombre de alguna amante en Miami. Lula no debería haber aceptado jamás que su familia o el participen en acciones poco transparentes; pero poco le importó; no era un neófito de la situación en la que viven millones de brasileños o latinoamericanos. Su imagen ahora será utilizada como escarnio ante cualquier propuesta progresista, y no solo en Brasil.
  • No hay peor crimen que el quitar la esperanza.

 pontinari

Oleo de Cándido Portinari

[i] https://history.state.gov/historicaldocuments/frus1964-68v31/d198

[ii]http://www1.folha.uol.com.br/poder/2016/05/1772458-moro-condena-dirceu-a-23-anos-de-prisao.shtml?cmpid=twfolha

 


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